Paradójicamente, el Secretario Nacional de Energía ataca, en el presente artículo, a las organizaciones ecologistas que se oponen al desarrollo del sector petrolero, en momentos que el Presidente Ricardo Martinelli llama a "un diálogo" con las organizaciones de la sociedad civil. Además, demuestra un total desconocimiento de las consecuencias que la actividad petrolera provoca en el medio ambiente.
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Reproducimos nota aparecida en la sección Martes Financiero del diario La Prensa /// JULIO CÉSAR AIZPRUA
http://www.martesfinanciero.com/history/2010/05/11/informe_central.asp
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Encima de una repisa de color blanco, muy cerca de la ventana, reposaban varios frascos de vidrio llenos de un líquido negro que él decía que era petróleo extraído en el país. Cuando los tomaba en sus manos, automáticamente empezaba a explorar sus recuerdos.
Decía, por ejemplo, que su paso por la actividad petrolera lo había marcado, impulsándolo a crear su propia empresa, la Sossa Petroleum S.A., con la que logró realizar al menos dos exploraciones en la provincia de Panamá.
En esas exploraciones realizadas en 1979 y 1981 había alcanzado una profundidad de 7 mil 283 pies, logrando sacar el líquido negro que decía que era petróleo.
Un año antes, en 1978, el Ministerio de Comercio e Industrias lo había autorizado a realizar exploraciones y explotaciones petroleras en la provincia de Darién.
De mediana estatura, tez blanca, cabeza cana, escondido tras una gafas de montura negra, no tenía reparos en contar su historia. Muchas veces había que advertirle que afuera el tiempo avanzaba.
Él, José Sossa, fue uno de los pocos panameños empeñados en explorar la posibilidad de que en Panamá pudiera haber petróleo.
Sossa murió hace algunos años creyendo que en el país había petróleo, tal y como lo mostraba en los frascos de vidrio que estaban encima de la repisa de color blanco colocada muy cerca de la ventana de su casa, ubicada al final de la Avenida Fernández de Córdoba.
Y es que desde siempre, la existencia o no del llamado 'oro negro' en el país ha sido motivo de polémica.
La historia es vaga y no hay entidad gubernamental que registre algo más que simples datos.
Uno de ellos indica que las exploraciones se han realizado en Cañazas, en la provincia de Veraguas, y en las provincias de Panamá y Darién
Lo cierto es que en el país se han realizado 36 exploraciones que abarcan tierra firme desde Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí, hasta la provincia de Darién.
Estas han incluido la plataforma marina en las diferentes cuencas sedimentarias del istmo.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio e Industrias, 18 de los 36 pozos presentaron indicios de tener hidrocarburos.
Ahora el tema surge a la palestra cuando al inaugurar la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa Cade 2010, en abril pasado, el presidente Ricardo Martinelli afirma que en la provincia de Darién "hay petróleo".
"Aunque ustedes no lo crean, voy a decir una cosa que no debo decir, en Panamá hay petróleo en el área de Darién, estamos haciendo los estudios y lo hemos confirmado, que las mismas vetas de Colombia llegan a Panamá".
Juan Urriola, de la Secretaría Nacional de Energía, confirma que la información a Martinelli se la proporcionó él, al obtenerla de un alto funcionario del Ministerio de Energía y Minas de Colombia, el cual no identificó.
Éste, dice Urriola, le informó que exploraciones de geofísica y de sísmica indican que los yacimientos petroleros que han encontrado en la frontera con Darién entran "violentamente" a Panamá. Ahora, le toca a Panamá establecer dónde están esos yacimientos, en qué volumen y qué calidad tienen.
Harry Quinn, ingeniero petrolero, dice que para llegar a esa conclusión se debe realizar como mínimo un conjunto de pasos técnicos.
Esos pasos serían geoquímica superficial y geofísica tridimensional para luego realizar la perforación exploratoria.
Si durante esta se tiene presencia de hidrocarburos, agrega Quinn, entonces se procedería a realizar pruebas de presión de fondo fluyendo y presión de fondo estático, que con otros datos señalarían la magnitud del posible yacimiento. Luego se estudiaría si es comercialmente rentable.
"En otras palabras, nada te garantiza la existencia comercial hasta que se lleve a cabo la perforación del pozo".
La posible existencia de petróleo solo puede ser confirmada con la perforación del pozo y su estudio. Todo lo demás es especulación, concluye Quinn.
Juan Urriola está seguro de que con la información recibida de Colombia las perspectivas de que haya petróleo en Panamá son halagadoras.
"Tenemos que hacer las exploraciones para convencernos de que hay o no hay", señala el funcionario.
La casa en orden
Juan Urriola explica que al llegar a la Secretaría Nacional de Energía el tema referente a las exploraciones petroleras estaba diseminado y lo primero fue ordenar todo.
Para lograrlo avanzó en la contratación directa de una consultoría con la empresa OTS, a un costo de 400 mil dólares.
El 80% de este dinero será proporcionado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), y el restante 20% lo pondrá Panamá.
El funcionario indica que la empresa, formada por trabajadores y ex trabajadores de Petróleos de Venezuela S.A., es experta en recopilar información petrolera.
Ya la CAF aprobó el financiamiento y este mes de mayo se debe estar firmando el contrato.
La consultoría también implica establecer la forma en que se den las contrataciones de explotación y exploración, pues en esta actividad se trabaja con miles de hectáreas.
"Estamos utilizando el procedimiento que realiza Colombia, que le ha dado muy buenos resultados. Lo que hacen es que cuando ellos buscan toda la información hacen la licitación y se quedan con un porcentaje, pero si no la tienen dan la exploración, aunque a mayor riesgo".
La piedra en el zapato
Uno de los escollos que según la Secretaría de Energía ya se superó es una concesión que tenía el Estado con la empresa Harken de Panamá Limited, la cual tenía una concesión petrolera desde 2007 prorrogable hasta 2014.
La concesión era para explorar bloques petrolíferos en las provincias de Darién y Bocas del Toro, pero no logró avanzar mucho.
"Teníamos un amarre con Harken, pero nos sentamos a la mesa con ellos y dijimos que nos debíamos poner de acuerdo. Le dijimos que no le íbamos a buscar cualquier cláusula que hubiera omitido y que ellos se retiraran para que nosotros pudiéramos trabajar en el futuro", manifiesta el secretario de la Secretaría General de Energía.
Actualmente ya se está en vías de obtener las firmas autorizadas para dejar sin efecto el contrato.
No obstante, esto no inhibe a la inglesa Harken de Panamá Limited a participar en futuras exploraciones petroleras que se hagan dentro del territorio nacional.
Prediciendo el futuro
El ingeniero en petróleo Harry Quinn dice que de haber petróleo en Panamá se tendría que exportar en el término inmediato, pues en el país no existe una refinería que pudiera procesarlo.
Por lo que sugiere que sería competencia de las autoridades definir el uso de este ingreso y su aplicación a los costos de importación de producto refinado que se importa.
"Los resultados para el país de contar con yacimientos de petróleo en nuestro subsuelo sería la modificación de la balanza energética, que estaría a nuestro favor, como también una disminución de la fuga de divisas por la factura petrolera".
También, opina Quinn, pudiera darse la construcción de una refinería que permitiera procesar este crudo. Al respecto, el representante de la Secretaría Nacional de Energía, Juan Urriola, sostiene que la economía del país cambiaría, pues solo hay que imaginarse un área de desarrollo en la provincia de Darién.
Cuestionado sobre el problema que esto traería al ambiente, dice que en todos los lugares hay extracciones petroleras, "y no sé qué le pasa a los ambientalistas" cuando se trata de propiciar el desarrollo. Afirma que todas estas actividades petroleras cuentan con el aval de entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo, que tiene altos estándares de calidad.
"Es que los ambientalistas nuestros repiten lo que escuchan y simplemente se agarran de dos o tres cositas" para oponerse a proyectos de desarrollo. Informó que esta semana llega al país personal de energía de Oil and Gas de Brasil, interesados en el tema del crudo panameño. "La gente ya comienza a darnos vueltas. La gente ya muestra interés", afirma.
Mientras, pronto se trabajará para comprobar si en el país hay petróleo, tal y como lo mostraba José Sossa en los frascos de vidrio que estaban encima de la repisa de color blanco colocada muy cerca de la ventana de su casa.