En el año 2007, OilwatchPanamá usando datos de la empresa Ocean Pollution Control (OPC) y de la Autoridad Marítima de Panamá contabilizó entre 2005-2007 unos 300 derrames de hidrocarburos en costas Panameñas, sin mencionar los que no se reportaron, los pequeños o los que ocurrieron en mares territoriales adyacentes. El 90% de estos derrames fue de barcos que usan el Canal de Panamá e instalaciones portuarias cercanas que actúan como soporte de las operaciones del transporte interoceánico.
Sólo en 2005 en las regiones donde están las instalaciones portuarias en la zona de transito interoceánico y la zona de cabotaje de hidrocarburos de nuestras costas la contaminación por hidrocarburos superaba los 2.8 mg/L hasta 7.5 mg/L, es decir, niveles de contaminación por encima de los estándares internacionales (ANAM, URS Holdings, Inc. Estudio Científico y Técnico, Aguas Marinas y Costeras. Enero del 2005).
Toda la actividad de movimiento de embarcaciones, de almacenamiento y de trasiego aumenta el riesgo de derrames. Según la lista del USEIA de grandes derrames en el Gran Caribe (incluyendo Estados Unidos, Centroamérica, el Caribe y el norte de Sudamérica), 2 de los 17 derrames ocurrieron en Panamá.
Hasta la fecha, la Autoridad Nacional del Ambiente, jamás ha hecho un Estudio del Impacto socioecológico del conjunto de la industria petrolera de almacenamiento y trasiego en las costas del istmo, mucho menos en la zona de Isla Melones. Esta situación nos lleva a la pregunta de en qué datos se fundamentan los estudios de impacto ambiental realizados para darle paso a dicho proyecto. Este es otro ejemplo más cómo la debilidad institucional de la mano con una alta deficiencia de herramientas científicas de evaluación ambiental producen otro problema ambiental al país. El proyecto de isla Melones se suma a esa lista.
Sólo en 2005 en las regiones donde están las instalaciones portuarias en la zona de transito interoceánico y la zona de cabotaje de hidrocarburos de nuestras costas la contaminación por hidrocarburos superaba los 2.8 mg/L hasta 7.5 mg/L, es decir, niveles de contaminación por encima de los estándares internacionales (ANAM, URS Holdings, Inc. Estudio Científico y Técnico, Aguas Marinas y Costeras. Enero del 2005).
Toda la actividad de movimiento de embarcaciones, de almacenamiento y de trasiego aumenta el riesgo de derrames. Según la lista del USEIA de grandes derrames en el Gran Caribe (incluyendo Estados Unidos, Centroamérica, el Caribe y el norte de Sudamérica), 2 de los 17 derrames ocurrieron en Panamá.
Hasta la fecha, la Autoridad Nacional del Ambiente, jamás ha hecho un Estudio del Impacto socioecológico del conjunto de la industria petrolera de almacenamiento y trasiego en las costas del istmo, mucho menos en la zona de Isla Melones. Esta situación nos lleva a la pregunta de en qué datos se fundamentan los estudios de impacto ambiental realizados para darle paso a dicho proyecto. Este es otro ejemplo más cómo la debilidad institucional de la mano con una alta deficiencia de herramientas científicas de evaluación ambiental producen otro problema ambiental al país. El proyecto de isla Melones se suma a esa lista.
Oilwatch reitera lo que desde hacen años venimos exigiéndole al Estado Panameño: seriedad en la gestión ambiental, no es posible continuar destruyendo nuestros ecositemas marino costero en supuestas políticas de desarrollo para el país, y lavando la cara pública de promover el ecoturismo y el desarrollo verde, cuando eso, como lo demuestra el proyecto de Isla Melones, es una mentira.
VER:
http://s726.photobucket.com/albums/ww269/oilwatchpanama/
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